Archivo del autor: Andres Dalmau
¡SOY YO EN PERSONA!
Jesús resucitado es el mismo que ha muerto en la cruz.
Sin embargo, ya no vive como antes.
Su gran seña de identidad serán las heridas de la pasión
Tenemos la Eucaristía, en la que él está sacramentalmente presente con su cuerpo, sangre, alma y divinidad.
De ahí extraemos la fuerza para ser sus testigos.
LA MISIÓN
COMO EL PADRE ME HA ENVIADO ASÍ TAMBIEN OS ENVIO YO
El CAMINO
¿QUIÉN ES JESUS?
Fruto de la muerte
Jesús nos indica que, para verlo en plenitud, es preciso contemplarlo clavado en la cruz.
Es en su pasión y muerte donde mejor se le conoce.
Allí se descubre el sentido de las misteriosas palabras que llegan del cielo:
«Lo he glorificado y volveré a glorificarlo».
Jesucristo plantea su pasión y muerte como una glorificación.
Es el grano
Cruz y Luz
CREER
ESCUCHADLO
Su GRACIA nos precede
Todo el proceso de la conversión es sostenido por la misericordia de Dios.
– Convertirse significa reconocer ese amor que se nos ofrece y que, en muchas ocasiones, es desatendido.
– Convertirse significa ahondar en la conciencia de que somos hijos de Dios.
– Convertirse es volverse hacia el Padre para que, desde su amor, comprendamos lo que somos a sus ojos y actuemos en consecuencia.
